Hace un tiempo aprendí a lidiar con los cambios. También tuve que entender la necesidad de su existencia.
Una situación un día y al siguiente otra.
Por eso decidí que tenía que aprender a abrazar los cambios. Con sus consecuencias negativas y positivas.
Tener a alguien en casa y que al siguiente no esté.
Ver algo todos los días y que de repente desaparezca.
El mundo está constantemente cambiando a nuestro alrededor.
Siempre me ha gustado analizar las cosas, y eso es una de las cosas que más me gustan de los cambios: al provocar una situación diferente, te permiten tener perspectiva sobre el pasado, y te ayuda para saber como mejorar en el presente.
Así que ahora me pregunto cosas como: ¿Por qué eso era antes así? ¿Qué me aportaba a mí? ¿Qué ha provocado ese cambio? ¿Y ahora, que me aporta?
Puede que el año que viene vivas en otra casa, en otra ciudad, en otro país, con otras personas y haciendo otras cosas: puede que en siguiente instante tengas una opinión diferente, sientas algo diferente o veas el mundo de una forma diferente. Habrá cosas buenas y malas, pero no pasa nada. Simplemente habrás cambiado.
Este es un cambio.
¿Y tú? ¿Con qué cambio te vas a atrever?

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