sábado, 29 de agosto de 2015

La diferencia.

Ayer colgué el cartel de "Salón de baile" en mi cocina mientras hacía el desayuno.
Esta tarde, mientras calentaba agua para un té, he colgado el de "Estudio de fotografía", volcándome así en los detalles que hacen de esa habitación la cocina (o el salón de baile).

¿Qué cartel tendrá mañana?












Cámara: Sony α200 (ninguna edición)

viernes, 17 de julio de 2015

3 rápidos DIYs para decorar reutilizando.

  ① Reutilizar staks/imanes coleccionables.
Uno de los juegos más populares cuando era pequeña que recuerdo eran los staks, unos finos imanes que se coleccionaban y por los que los niños se peleaban incluso. Toda serie, anime, cómic o manga tenía una colección. Yo coleccionaba los staks de las Witch (nunca completé el álbum pero que no se diga que no lo intenté), y el otro día me di cuenta de la cantidad que tenía y de la gran capa de polvo que llevaban. Así que pensé a reutilizarlos.

Necesitas:
- Staks
- Fotos, papeles de scrapbooking, recortes de revista…
- Abalorios, botones… todo lo que se te ocurra, pero que tenga un lado plano y que sea suficientemente ligero (opcional).
- Pegamento/cola blanca
- Pintura (opcional)
- Plástico adhesivo para forrar libros.

Pasos: 
Empieza por limpiar los imanes con un algodón con un poquito de alcohol para que se adhiera todo mejor.
Haz una composición a tu gusto, ten cuidado con sobrecargarla demasiado, el imán puede acabar despegándose de la superficie.
Puedes poner una foto simplemente, incluso ponerle el borde imitando una polaroid, que queda muy adorable. Son imanes muy finos así que los puedes recortar en formas simples o con una plantilla. Lo dicho, a tu gusto.
Dispón primero todo en el imán antes de pegarlo: para las fotos puedes usar pegamento de barra o cola y forrarlo con el plástico adhesivo.





        
      ②  Chapas personalizadas.
Siempre tengo chapas de publicidad inútiles que no quiero pero siempre quiero chapas de las cosas que me gustan. Con un poquito de pintura o esmalte y cola blanca vamos a cambiar eso.

Necesitas:
- Chapas
- Pintura/esmaltes de uñas/rotuladores permanentes
- Imágenes, brillantes… (lo mismo vamos)
- Cola blanca y pegamento

Pasos: 
El proceso es exactamente el mismo que el de los imanes, en vez de usar forro para libros puedes utilizar cola blanca, esmalte de uñas transparente de los chinos o algún tipo de barniz para finalizar.





③ Farolillos.
Si te gustan las velas pequeñas, pero no quieres gastarte 8 euros en un porta velas, hazte con un bote de tomate vacío o de yogur para hacer un farolillo.

Necesitas:
- bote de cristal
- vela
- blondas de papel y cola blanca
- piedras o arena

Pasos: 
Dispón la parte de la blonda que tiene como un encaje alrededor del bote y recorta el sobrante. Pégala utilizando cola blanca que tenga un resultado transparente. También puedes utilizar la blonda como una especie de sello o como una plantilla, dependiendo del efecto que quieras crear.

Para finalizar, cuando se haya secado todo, introduce unos dedos de arena o de piedrecitas para sostener la vela.



viernes, 29 de mayo de 2015

La niña del suéter agua marina.

En una milésima de segundo,
aquella niña la hipnotizó. 
Con sus ojos verdes y 
sus rizos despeinados, 
la miró hasta adentrarse en sus pupilas, 
y por un momento, parecían estar solas.
Se miraban desde los extremos
de aquel corto paso de cebra.
Sus campos de visión se centraron,
ignoraban a los pasantes
cruzando corriendo en rojo.

Y de repente sintió que tenía que hacer algo.
Quería decirle todo lo que podía decir
una chica de 16 años a una de 6.
Todo su manual de supervivencia
de sus últimos 10 años de vida
únicamente con la mirada.

Hubo un silencio.
Aunque los coches pasaban,
Los cláxones pitaban
Y la gente gritaba,
hubo un silencio.
Un silencio atronador.

El semáforo se puso en verde
Y los viandantes empezaron a empujarla.
El padre de la pequeña,
con ojeras tan grises como su traje,
cogió su diminuta mano
Y ambos siguieron adelante.

Ella hizo lo mismo,
Hasta que se cruzaron,
en aquel paso de cebra del centro de Madrid,
y el resto del mundo se paró.
Las agujas reloj dejaron su tic tac,
la chica se agachó y le dijo todo.
Todas las cosas que necesitaría,
según su aún corta experiencia.
Todos los consejos y advertencias.

Miró su suéter agua marina,
como por primera vez
y se preguntó porque le era familiar.
Volvió a centrarse en sus ojos,
la niña asintió un poco seria,
dando a entender que había entendido todo.
Se levantó y la observó desde lo alto
para seguir en su dirección.

Dieron cada una un paso hacia delante,
casi simétricamente,
y como si nada todo volvió a la normalidad,
el tiempo volvió a transcurrir y
la gente volvía a gritar.

Cuando llegó a casa,
se miró al espejo
observó su propio iris
y peinó el rizo rebelde
que se había escapado.
Cogió un marco de fotos
de su viejo salón
y acaricio su retrato
con aquel jersey azul.




¿Estaría tu 'yo' de 6 años orgulloso/a de quién eres ahora?
¿Qué consejos le darías?





Hace un tiempo pasé unos días en Madrid con mi familia, viaje que en parte inspiró este texto. Mi prima cumplió 6 años, lo que me hizo reflexionar sobre mi propia infancia y sobre que papel podría tener yo en la suya.

Además, fuimos al Parque Europa en Torrejón de Ardoz, un parque enorme con réplicas de monumentos de toda Europa, y me lo pasé como una niña. Saqué algunas fotos, pero aún nos dejamos cosas por ver, así que espero volver. ¡Feliz semana!





jueves, 23 de abril de 2015

Suena la alarma. Otro día mas sin saber como hacerlo. Cada mañana la misma lucha contra ti mismo. Una de las preguntas del siglo.
Estos son 5 consejos para ayudarte a encontrar esa respuesta.

① Ponte una (o varias si es necesario, que lo suele ser) alarma con una canción. Cámbiala a menudo para evitar ponerte a llorar cada vez que la escuches. Puedes probar el truco de poner la alarma lejos de la cama, para tener que levantarte para apagarla.


② Prepara un outfit/conjunto que te encante. Si es la primera vez que lo pruebas o es nuevo, mejor.

③ Piensa en hacer al menos una cosa diferente en tu rutina, por muy pequeña que sea. Recuerda que rutina no implica una monotonía absoluta. Puedes cambiar tu momento del desayuno o ir por un camino diferente a clase.

④ Haz una lista de las cosas que quieres hacer hoy en tu cabeza y luego ponla por escrito. Piensa en algo bueno que vaya a pasar hoy, o que tengas muchas ganas de hacer.   



⑤ Tomate un vaso de agua al despertarte, te ayudará a eliminar toxinas y a hidratarte, por lo que te sentirás mejor.


Tienes la suerte de levantarte cada día y además tienes la posibilidad de estudiar y/o trabajar.
Así que, si llevas en la cama un buen rato remoloneando, saca tu culo de ahí y cómete el mundo.


Posdata : Si encuentras la respuesta definitiva o algún consejo más, por favor hazlo saber al resto del mundo. Necesitamos tu sabiduría.




domingo, 19 de abril de 2015

Un cambio.

Hace un tiempo aprendí a lidiar con los cambios. También tuve que entender la necesidad de su existencia.

Una situación un día y al siguiente otra.
Por eso decidí que tenía que aprender a abrazar los cambios. Con sus consecuencias negativas y positivas.

Tener a alguien en casa y que al siguiente no esté.
Ver algo todos los días y que de repente desaparezca.
El mundo está constantemente cambiando a nuestro alrededor.

Siempre me ha gustado analizar las cosas, y eso es una de las cosas que más me gustan de los cambios: al provocar una situación diferente, te permiten tener perspectiva sobre el pasado, y te ayuda para saber como mejorar en el presente.
Así que ahora me pregunto cosas como: ¿Por qué eso era antes así? ¿Qué me aportaba a mí? ¿Qué ha provocado ese cambio? ¿Y ahora, que me aporta?

Puede que el año que viene vivas en otra casa, en otra ciudad, en otro país, con otras personas y haciendo otras cosas: puede que en siguiente instante tengas una opinión diferente, sientas algo diferente o veas el mundo de una forma diferente. Habrá cosas buenas y malas, pero no pasa nada. Simplemente habrás cambiado.

Este es un cambio.
¿Y tú? ¿Con qué cambio te vas a atrever?