jueves, 23 de abril de 2015

Suena la alarma. Otro día mas sin saber como hacerlo. Cada mañana la misma lucha contra ti mismo. Una de las preguntas del siglo.
Estos son 5 consejos para ayudarte a encontrar esa respuesta.

① Ponte una (o varias si es necesario, que lo suele ser) alarma con una canción. Cámbiala a menudo para evitar ponerte a llorar cada vez que la escuches. Puedes probar el truco de poner la alarma lejos de la cama, para tener que levantarte para apagarla.


② Prepara un outfit/conjunto que te encante. Si es la primera vez que lo pruebas o es nuevo, mejor.

③ Piensa en hacer al menos una cosa diferente en tu rutina, por muy pequeña que sea. Recuerda que rutina no implica una monotonía absoluta. Puedes cambiar tu momento del desayuno o ir por un camino diferente a clase.

④ Haz una lista de las cosas que quieres hacer hoy en tu cabeza y luego ponla por escrito. Piensa en algo bueno que vaya a pasar hoy, o que tengas muchas ganas de hacer.   



⑤ Tomate un vaso de agua al despertarte, te ayudará a eliminar toxinas y a hidratarte, por lo que te sentirás mejor.


Tienes la suerte de levantarte cada día y además tienes la posibilidad de estudiar y/o trabajar.
Así que, si llevas en la cama un buen rato remoloneando, saca tu culo de ahí y cómete el mundo.


Posdata : Si encuentras la respuesta definitiva o algún consejo más, por favor hazlo saber al resto del mundo. Necesitamos tu sabiduría.




domingo, 19 de abril de 2015

Un cambio.

Hace un tiempo aprendí a lidiar con los cambios. También tuve que entender la necesidad de su existencia.

Una situación un día y al siguiente otra.
Por eso decidí que tenía que aprender a abrazar los cambios. Con sus consecuencias negativas y positivas.

Tener a alguien en casa y que al siguiente no esté.
Ver algo todos los días y que de repente desaparezca.
El mundo está constantemente cambiando a nuestro alrededor.

Siempre me ha gustado analizar las cosas, y eso es una de las cosas que más me gustan de los cambios: al provocar una situación diferente, te permiten tener perspectiva sobre el pasado, y te ayuda para saber como mejorar en el presente.
Así que ahora me pregunto cosas como: ¿Por qué eso era antes así? ¿Qué me aportaba a mí? ¿Qué ha provocado ese cambio? ¿Y ahora, que me aporta?

Puede que el año que viene vivas en otra casa, en otra ciudad, en otro país, con otras personas y haciendo otras cosas: puede que en siguiente instante tengas una opinión diferente, sientas algo diferente o veas el mundo de una forma diferente. Habrá cosas buenas y malas, pero no pasa nada. Simplemente habrás cambiado.

Este es un cambio.
¿Y tú? ¿Con qué cambio te vas a atrever?